domingo, septiembre 14
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viernes, abril 4
IN THE LAND OF COPYRIGHT VIOLATION
"Y las lagrimas que caen de la cara del soldado mugriento y atraviezan su mueca de grito, su casco temblando, resbaladizo por la grasa y el sudor frio que no provienen del miedo, sino de algo mucho mas horrendo: del dolor lacerante de estar obligado a seguir peleando, más allá de sus fuerzas, más allá de su capacidad, más allá de su voluntad.."
Soldat.doc , prácticamente mi única producción escrita del 2007.
domingo, febrero 24
Cuento del arenero - 2005
Una niña de Belgrano ve pasar su vida frente a sus grandes ojos claros. Se pone de novia con él, le cocina galletitas con la mamá, él le regala flores. Luego de varias idas y venidas se dan un piquito. Van a la misma primaria, crecen juntos y tienen los mismos amigos. Crecen un poco más, van a la misma secundaria, se pelean un par de veces, sufren mucho, se reconcilian. Hacen el amor, Se son infieles, se pelean, se reconcilian, ella queda embarazada, Se casan, se van a vivir juntos, pasan hambre. Lo ascienden, ella también trabaja, los tiempos mejoran. Los niños crecen, ellos envejecen, los niños se casan, ellos se quedan solos. Él se muere.Ella lo mira, lo mira, lo mira y le dice que no. Devuelve el chupetín a su boca y se aleja saltando hacia el arenero. Él, se va a preguntarle a la nena del tobogán.
FRAGMENTO - VACACIONES 2004 - 2005

Un árbol se recorta oscuro, negras sus hojas sobre el cielo gris, rosáceo y cansino de la estación de tren. Una estación perdida en la provincia de Buenos Aires, desolada, en el medio de la nada.
Las hojas no tiemblan con el viento, sino que aceptan dejarse llevar por su lento vaivén; como si fueran ellas las que lo hicieran moverse, y las nubes recortan diferentes fondos, como acompañando la coreografía de estas hojas, que me quieren decir algo. Que siempre le dicen algo a aquel al cual le toca sentarse en ese asiento ventanilla, que queda frente al árbol. Yo las escucho, y me hablan de amor, de ternura, de sensualidad, de frío, oscuridad y más amor, en definitiva, amor a todas esas cosas. Y me asombro, de como de una forma tan.. irrefrenable, te metiste adentro mio, a tal punto que mis ojos ya no son mis ojos, sino que en parte son los nuestros.
Mi forma de ver el mundo cambió. También mi forma de relacionarme con los demás. Sobre todo con el mundo. Pero eso pasa siempre. Uno se construye a partir de lo que lo nutre.. y todos nos comemos unos a otros.
Du bist was du isst.
martes, septiembre 18
FRAGMENTO - MAYO 2006
miércoles, julio 11
SOBRE ESCRIBIR - INICIOS DE 2006
22 años. Es horrible. Estoy muy vieja. ¿Cuándo me quedé tan atrás? Hace 4 años tenía 18. Me dejaron muy sola.
lunes, diciembre 11
TECNOFASCISMO - Parte I
Un cuento sobre volver a lo básico, sobre el fascismo, la tecnología y la maternidad. Sobre el Apocalipsis y la supervivencia. Sobre la naturaleza del ser humano.
Se escurrió la frente con la mano. Hacía mucho calor en esa habitación. Era lógico, toda una familia hacinada en un espacio tan diminuto, sin ventanas. Hasta el foquito que colgaba de un agujero en el techo parecía ser fuente de una radiación maligna. Él, era un hombre de unos cuarenta años, esposo de una mujer hermosa, aunque de aire muy cansado y padre de dos: Un bebé todavía en brazos y una nena de pelo largo que ya podía hablar y caminar. El papá, sostenía entre sus dedos con el mayor cuidado posible, algo parecido a un chip. Mientras trataba de instalarlo en algo parecido a un gabinete rebalzando de partes extrañas le decía a su hija:
- Nunca pierdas de vista tus prioridades, la vida se compone de años, los años de meses, los meses de días. Si no sos feliz día a día, vas a ser una persona frustrada.
La nena parecía intentar escucharlo, pero era absorbida constantemente por una imagen en una pantalla que se conectaba al gabinete por medio de un cable. Proyectaba algo parecido al presentador de un noticiero.
- El tiempo en realidad, no es más que una convención humana, es una medida. El pasado es un recuerdo, en el mejor de los casos, si no es meramente un invento y el futuro, todavía no existe. Lo único real es el instante presente, por eso tenés que ser feliz ahora, y no cuando tengas tal o cual cosa.
La madre, amamantaba al bebé recostada contra una de las paredes, sentada sobre papel de diario. Su cara brillante por el sudor y sus ojos verdes enrojecidos le daban un aspecto afiebrado. Mientras el terminaba la última frase, levantó la vista para mirarlo y se le dibujó un gesto de enojo en los labios, pero, impotente, permaneció callada. Parecía muy cruel ese sermón en medio de esa situación, una tarea demasiado exigente para una nena tan chiquita, pero no se lo podía culpar por intentar.
Además de la familia, el foquito, la computadora y los diarios, solo parecía haber una bolsa de residuos, aunque probablemente no estuvieran destinados a desecharse, sino a reciclarse, ya que parecían ser su única posesión.
- Todo eso no quiere decir que dejes de preocuparte por el futuro, claro, por tu bienestar a largo plazo, ni tampoco que no tengas objetivos, simplemente tenés que aprender a disfrutar de todas las circunstancias. – En el instante en que terminó de pronunciar la última palabra, casi a punto de pisarla con su aguda voz infantil, la nena le reclamó:
- ¡Tengo hambre! - Por primera vez, el hombre apartó su mirada del aparato para dirigirla hacia la niña sorprendido. La madre se hizo cargo de la situación respondiendo rápidamente con vos tranquilizadora:
- Ya falta poco mi amor, no te preocupes... ya vamos a comer. - La nena volvió a tumbarse boca abajo sobre los diarios y a ver esa televisión sin sonido en la que siempre estaba el mismo tipo, en un escritorio, hablando y agitando papeles. Su expresión también era siempre la misma, no se la veía triste ni feliz, ni ansiosa, ni tranquila. Como dormida, pero con los ojos abiertos.
Se escuchó una sirena lejana, todos se acostaron boca abajo en el suelo. La mamá tubo que hacer acostarse a la nena que hubiera seguido mirando la TV. Toda la habitación tembló con un fuertísimo sacudón, la luz parpadeó y se escuchó un estruendo infernal. En seguida todo volvió a la normalidad. El padre furioso empezó a gritar:
- ¡Son unos hijos de puta! ¿Para qué mierda hacen sonar la alarma? ¡Eh! ¡Pedazos de mierda, como si me sirviera de algo saber que me voy a morir! ¡Cerdos inmundos! – Ante los gritos, el bebé, que había permanecido en silencio con el estruendo general empezó a sollozar y la madre lo dio vuelta con un gesto de fastidio. La nena miró al padre con cara de odio, pero no dijo nada. Él se calló, dio media vuelta y continuó su sermón como si nada hubiera pasado.
- Mientras seas libre, vas a estar bien y la libertad... – La madre lo interrumpió con un suave y prolongado “Shhh...” de cejas fruncidas y luego dijo:
- Vamos a disfrutar un ratito del silencio, ¿Si?, por acá – y entonces miró al bebé – nosotros tenemos un poco de sueño...
Reino la más profunda quietud hasta que fue interrumpida por el ruido de una campana.
- ¡La campana!, ¡La campana! – Gritaron todos desesperados. El padre tomó a la niña del brazo y asomó la cabeza por la puerta, la madre empezó a revolver muy apurada en la bolsa y tomó unos cacharros, luego tocó algo en la “computadora” y salieron todos corriendo lo más rápido posible.
Frente a ellos, un oscuro corredor. Muchas puertas todas abiertas, o abriéndose de par en par y bastante gente, todos corriendo hacia las escaleras. Era un edificio de pocos pisos, cuando llegaron a la calle el paisaje fue desolador. Millares de personas yendo, o ya rodeando, una fila interminable de camiones. Subido encima de cada uno, un soldado con una manguera. Una grabación provenía de altavoces escondidos a la vista:
- ¡Ya conocen las reglas!, ¡Una ración por persona!, ¡Sin disturbios!, ¡Sin impedir el tránsito!, ¡Sin pedirle comida a los camiones que vienen detrás!, ¡Si las reglas son transgredidas se bajará la ración de comida a la mitad, si la falta es grave, nos ausentaremos mañana...! – Y volvía a empezar.
Algunos habían descubierto que llevar una gran olla de a varios era la mejor estrategia para conseguir una mayor ración, pero conseguir algún recipiente de grandes dimensiones era casi imposible, solamente se “heredaban”.
La cantidad de gente entre la familia y los camiones era un mar y empezaron a sospechar lo peor. Se habían demorado demasiado en la bajada del edificio. La comida se iba a terminar antes de que lograran alcanzarla, entonces empezaron a correr a los empujones para volver. Una vez que los camiones reanudaran su marcha, el descontrol desatado por toda la gente que no había logrado obtener comida, iba a desencadenar en una masacre en la que la gente se mataría entre si, para descargar su frustración algunos, para saquear los cadáveres otros, y para carronear la carne de los cadáveres otros más.
Esta vez se adelantaron, y llegaron a su departamento recién cuando volvían con su comida los primeros en salir, y que habían logrado llevarla hasta ahí. Ya antes de entrar, sintieron olor a quemado y lo presintieron. El padre los apartó del camino y entro primero. Volvió hacia atrás y le comentó a su mujer:
- Bueno, parece que nuestro vecino decidió perderse una comida con tal de robarnos nuestra computadora. – El cadáver chamuscado yacía en medio del piso. Por suerte, en estos tiempos la energía ya no era un problema, por eso no les había costado mucho preparar esta ingeniosa trampa, en la que dejaban haciendo contacto la computadora. La mujer preguntó:
- ¿Crees que otros sepan también que la tenemos? ¡No nos van a dejar en paz!
- No te preocupes mi amor, no te preocupes...
El olor a carne quemada inundaba el ambiente, y era repulsivo, pero la tentación era muy grande. Los tres se miraron. La mamá dijo:
- ¡No, no, nosotros no somos ese tipo de gente!, ¡Nosotros todavía somos civilizados!, ¡Si hacemos eso, nunca más vamos a salir de acá! – Pero tenían mucha hambre, y esa mucha hambre de haber pasado hambre durante meses, de nunca llegar a saciarse, y ahí estaba un pobre viejo flacucho, servido como un banquete imperial.
La nenita se acercó, tomó un trocito y lo olió, miró a sus padres, y ninguno se animó a reprocharlo. Masticó un bocado. En seguida quiso cortar otro trozo más.
- Está bueno. – Dijo con la boca llena, y les ofreció un pedazo con mucha piel. El padre prefirió cortar su propio pedazo, uno bien grande, y después de probarlo, le dio la mitad a su mujer. A la media hora, todos estaban sentados alrededor del cadáver, sonriendo de satisfacción, con la panza llena. Hacían planes sobre todas las cosas que podrían hacer con los huesos, como cuchillos y pinceles con el pelo, y sogas con la ropa y...
VERA CAPILLA - Algun momento del 2005
Si entran 10 comentarios, de 10 diferentes personas, dejando su mail, pidiendo que lo continúe, lo haré con mucho gusto. Si no, lo dejaré como el borrador que es y en suspenso por tiempo indeterminado.
viernes, septiembre 29
VENTAS
- Mi nombre es Julio Álvarez, mucho gusto. - Y le tendió la mano derecha. Con unpoco de desagrado y un poco de curiosidad, Pablo le dijo su nombre y le tendiósu mano también, después le dijo:
- Usted es...
- Julio Álvarez - se apuró el otro. Pablo consternado, intentó otra vez.
- Pero... ¿Nos conocemos?
- No - Dijo Julio con toda tranquilidad.- Yo me dedico a ventas, ¿Usted? - Pablo estaba perplejo, pero hubiera sido muy "rudo" no contestar, así que le dijo:
- Empresario - Como quien no quiere la cosa, pero dándose aires de importancia,después de todo, ¿Quién era esa cosa calva y gris que tenía el tupé de sentarsea interrogarlo de esa manera? Pero una cosa fue llevando a la otra y Julio era bueno escuchando y resultó serque Pablo necesitaba hablar, y son las cosas que de la cerveza pasaron al whiskey, y cuando dos hombres están aburridos, toman mucho y tienen de qué hablar, van a terminar entablando una amistad. A la media hora la conversaciónera algo mas o menos así:
- Y entonces le digo a la mina " ¡Dale!, ¿Me vas a decir que después de todo loque hiciste no me vas a cobrar? " ¡Juaz! ¡ La pendeja estaba verde! " ¡ Yo nosoy una prostituta! ", me decía, y yo le digo: " ¡Pero mirá como estás vestida,querida! " ¡Jua, jua, jua! - Y de anécdota en anécdota, se descostillaban de larisa. Pero también resulta ser , que todos tenemos nuestro lado oscuro, y un empresario joven, para crecer, tiene que hacer muchas cosas de las que se va a arrepentir toda su vida, y por más que se convierta en un ser frívolo y ambicioso y respire cocaína, son astillas que van a quedar clavadas para siempre en su corazón.
Este tal Julio, de ventas, tenía la habilidad de saber exactamente donde tocar para hacer que una persona perdiera el control. Antes de que Pablo se diera cuenta y empezara a sentir pena por sí mismo, ya estaba llorando contándole loque había tenido que pasar. Entonces, el otro le preguntó:
- ¡Qué no darías por volver 20 años atrás!, ¿No?
- Ja, ja, ja, si, si se pudiera - Dijo Pablo con melancolía, mientras se sacabala corbata, y se la metía en el bolsillo.
- ¿Y si yo te dijera que se puede? ¿Si te dijera que totalmente
gratis te puedoretroceder 20 años? - Pablo se asustó, el brillo en los ojos de Julio no era algo nuevo para él y sedio cuenta de que hablaba en serio.- Ah, ¿Si?, ¿Cómo? - Inquirió Pablo fingiendo una leve insolencia ingenua. Julio sacó del bolsillo del sobretodo un papel doblado, dentro de un sobre quedecía "Al Sr. Satanás" y una pluma, y se las presentó sobre la barra. El barmansonreía desde el fondo, viendo la historia repetirse una y otra vez. Pablo, a quien las negociaciones lo volvían a la sobriedad en menos que segundos, no creía lo que veía y en una carcajada le preguntó:
- Ja, ja, ja, ¿Querés mi alma?, ¿Estás loco? Julio levantó una ceja y sonrió de costado, como sólo lo pueden hacer los quetienen más de 50 años caminados, y le dio una palmadita en la cara:- ¿Qué pasó pibe? ¿Mucha película de ciencia ficción? ¿eh?...je, je... Pablo se calló y transpirando el alcohol rancio, leyó el contrato."Yo el Sr. Pablo Otamendi, declaro expresamente al Sr. Satanás mi voluntad de retroceder 20 (veinte) años de mi vida...", etc., etc. ... firma... aclaración. Parecía un trato cerrado, pero Pablo sabía por lo menos una de las reglas básicas de los negocios:
- Aja, muy bien, y el Sr. Satanás, ¿Qué está ganando?, porque no es conocido como un gran altruista...
- Mirá, me caés bien, sos un tipo inteligente, no te voy a bicicletear con pavadas - Julio se sacó los lentes empañados y empezó a hablar:
- Todos conocemos, o debiéramos conocer, la historia de Lucifer, uno de los cinco ángeles preferidos de Dios. El pobre diablo se dio cuenta, (de la misma manera que el ser humano, en sumomento), de que tenía mucha capacidad que no le reconocían y que no lo estaban dejando crecer en el Reino de Dios. Pero, al Sr., no le gustó mucho la idea de que un subordinado suyo empezara a adquirir tanto poder y empezó a ponerle trabas a sus proyectos, pero Lucifer,con su inteligencia y fuerza de voluntad, logró salir adelante. Entonces, Él, trató de sobornarlo sutilmente con privilegios y regalías, pero Lucifer empezó a sospechar y a comportarse de manera más cautelosa. Finalmente, cuando Dios decidió que se estaba ganando un enemigo, organizó un "meeting" con el comité y movió cielo y tierra para echar al ángel del paraíso y quitarle sus alas.
Aunque unos pocos siguieron a Lucifer, difamado y en bancarrota, desnudo y sin alitas, vino a caer al pié de la cordillera de los Andes y furioso hizo unjuramento y lo selló grabando en una piedra: " ¡Bárbaros!, ¡Las ideas no se matan!". Se había propuesto demostrarles a todos, cómo podría desde abajo, levantar una compañía lo suficientemente exitosa, como para desbancar a Dios y hacerle frente al monopolio del Edén. Muchos años de trabajo duro lo llevaron a donde está hoy, y muchas alianzas afortunadas, entre otras con bandas de rock como "Kiss", "Judas Priest" y más recientemente "Marilyn Manson" le ganaron el segmento joven de la sociedad. En esto le sacó una ventaja considerable a Dios, que se unió con "Bob Marley", "VoxDei" y unos cuantos más que no le brindaron muchos adeptos, entre otras cosas, por la mala fama del consumo de la marihuana.Pablo estaba muy interesado, pero no entendía donde encajaba en la verborragia propagandística de Julio, así que le comentó:
- Bueno, me encantaría colaborar, pero no entiendo qué lugar ocupo yo en todo esto...
- Aaaah, sí, perdón, es que es la edad... ¡Y es una historia tan conmovedora!...El tema es que en sólo una cosa fundamental, le lleva la ventaja Dios a Satanás y eso es que éste fue convertido en humano y por más poderoso que sea, y por más que maneje la tercera parte del mundo con su compañía de software, no es inmortal, y necesita más, y más tiempo hasta que los científicos que trabajan para él finalmente puedan eliminar el desgaste del talómero y los efectos de la oxidación. Creeme cuando te digo que no son pocos los que le dieron un poquito de vida, por esta gran causa, a cambio de un beneficio personal, claro... ¿Qué nodarías por volver a tu tierna pubertad?, ¿eh, Pablito?... Jugar con los pibes a la pelota, sí, con todos los amigos que cagaste para crecer en la empresa...Sabés que no vas a conseguir a otros así... ¿Y Lucila?, ¡¿Te acordás de tu vecina, Lucila?!, ¡Qué rubiecita hermosa que era! ¿Qué hubiera pasado si tehubieras animado a darle ese
jazmín?... Es más, si a los 20 te hubieras metido en un gimnasio, no tendrías la columna a la miseria... Pablo empezaba a sentir la adrenalina corriendo muy duro en su torrente sanguíneo, estaba pálido como un papel y soñaba despierto, ante la posibilidad que había esperado toda su vida de adulto.- Despedirte de tu abuelo... - Seguía el otro.
- Bueno, a ver, ¿Y qué te tengo que dar a cambio?
- Nada Pablín, ¿No entendés?
- No, explicame.
- A ver, este chico... son 20 años que te restamos ¿Entendés? ¡20 años menos,que van a Satanás!, ¡Larga vida a Lucifer!
Pablo comenzó a tener una noción de la situación y entonces bajó. Se enfrió, se puso el saco, pidió la cuenta y murmuró de costado, como no queriendo arrepentirse:
- Eeeeh, no, gracias, no... Julio estaba verde y el barman reía disimuladamente mientres le servía otro "Onthe rocks". Pablo empezaba a irse, pero el otro lo sujetó fuertemente de la manga del saco Dior.
- ¡¿Por qué?! - Pablo tranquilo, prendió un cigarrillo y siendo humilde por primera vez en años, se sentó en una banqueta y empezó a responder:
- No puedo regalarte mi vida, es muy valiosa para mí... tengo una mujer,hijos... perro...
- ¡Pero es un negocio, no un regalo! ¡Te doy todo lo que siempre quisiste tener!
- No, eso ya lo perdí hace rato, y si no tengo cuidado, lo voy a volver a perdertodo. Se volvió a poner la corbata, se la ajustó, le dio las gracias y un abrazo al vendedor y se fue.
FIN
EL FRACASADO

- Cuento inspirado en el personaje desarrollado por William Hurt en "The accidental tourist" - Pensado para ser leido escuchando "Mellow song" de Blur, en 13 -
Se despertó, miro el reloj y eran las cinco. Otra vez más estaba teniendo problemas para dormir, y aunque sabía que faltaba hasta las siete para ir a trabajar, también sabía que no podría volver a cerrar los ojos. Se levantó, se puso las pantuflas y fue a la cocina prepararse un té. Sus tristes ojos grises miraban por la ventana, mientras el vapor se acumulaba en pequeñas gotas sobre el cristal. Sin mas que hacer se vistió y salió.
Intentó comprar el diario, pero el kiosco se encontraba cerrado. Se ajustó el sobretodo y siguió caminando. Encontró una plaza y se sentó en un banco. Era demasiado temprano y quiso volver a su casa, pero ya era demasiado tarde.
Empezaba a amanecer, y paró en una panadería a comprar una docena de facturas.
-Je, je, a los chicos les van a gustar- pensó.
Llegó a una gran oficina del microcentro. La arquitectura art-deco, las manchas de smog, y la secretaria; hacían parecer a ese lugar salido de una película de ciencia ficción. La saludo tímidamente y se subió al ascensor, pero esté no subía.
- Ah, me olvidé de decirte, está roto.- Exclamó la secretaria - El conserje fué a buscar un cartelito para ponerle; vas a tener que subir por la escalera, lo siento.
- Si, ya lo creo que lo sentís... yo mas - Dijo él entre dientes.
Recién iba por el 1º piso, cuando se encontró transpirado y sin aliento. Estaba en pésima forma. Ahora que se ponía a pensarlo, se dio cuenta de que casi no hacía ejercicio desde los 12 años... Siguió subiendo; por suerte la oficina estaba en el 3º piso.
Se palpó el pantalón buscando las llaves, luego el abrigo, y luego la camisa; no recordó haberlas tomado antes de salir, ni haber cerrado la puerta. Tocó el timbre y se puso a esperar, murmurando.
Un gordo ojeroso le abrió la puerta - Llegas temprano - Le dijo casi en tono de burla.
- Si, Je, no podía dormir...- Nadie lo estaba escuchando - ...Traje facturas...
- Si, ponelas el la mesa.
Dejó su saco en el respaldo de la silla y se sentó frente a la computadora. Intentó leer las letras en la pantalla, pero se le nublaron los ojos. Se los refregó, pero no hubo caso. Sacó unos anteojos y confirmó que había cumplido 40.
Era un negocio de venta de Software, pero no tenían un cliente en meses...Mac estaba decayendo, o quizás ellos.
A excepción de los cigarrillos apilándose en el cenicero, y los vasitos de café sobre el escritorio, estuvo exactamente igual hasta la hora del almuerzo. Quiso dialogar con sus compañeros, pero se dio cuenta que aunque estaban a menos de 1 metro de distancia, estaban a mas de 5.000.000 de kilómetros. Volvió a su silla y se quedó así hasta las 8, cuando se levanto, limpió su escritorio, apagó las luces y cerró con llave.
Subió al subte, y le sorprendió encontrarse con tanta gente, tan igual. Probablemente solo una cosa le llamo la atención, pero no demasiado, en la estación Gardel. Subió una jovencita muy alta, con una larga cabellera castaña. No podía descifrar que era exactamente, pero había algo que lo atraía muy misteriosamente hacia ella, quizás en su ropa... Ella pareció percibir que alguien la miraba, se dio vuelta y le sonrió.
Al bajar, en la muchedumbre, se golpeo contra algo; giro a ver de que se trataba y vio caído en el suelo a un niño de unos 6 años, de los que venden Carilinas. Al niño, ya acostumbrado, no pareció importarle, solo se levanto y se apuró a entrar al vagón.
Llegó a su casa, dejó el sobretodo, y se sentó frente a la televisión. No había nada. La apagó y se quedó sentado, quieto, en la oscuridad. Quiso llorar, pero no tenía con quien compartir las lagrimas.
Vera C. Escoda - Jueves 26 de agosto de 1999 - 3:56 a.m. Revisado: 29/9/2006.
miércoles, septiembre 27
INTRODUCCIÓN
Humildemente entonces, les ofrendo una selección de escritos antiguos en principio, que aunque trataré de precisar fechas, no estarán en orden cronológico, y más adelante quizás nuevas producciones, a medida que estás vayan surgiendo. El espacio ya está inagurado.





