No sé desde donde hablar. No tengo esa información todavía, así que hablo desde mi, la cual siempre es la opción más jugada. Quizás dentro de unos 10 años, cuando termine la carrera, al paso que voy, haya leído y analizado tanto, que esté totalmente compenetrada con todas las formas tradicionales, originales, retrógradas y vanguardistas de presentar un discurso de cualquier tipo, de manera que voy a poder elegir un estilo y modo para la ocasión, como cuando uno elige un par de zapatos. Por ahora me sigo dando el infantil lujo de permitirme escribir con errores de ortografía. Quizás la letra de los desprolijos tenga un poco que ver con esa necesidad de encubrir o disimular, de confundir la lectura. Si alguna vez decido publicar un libro, o logro hacerlo, probablemente sea la recopilación de un montón de cosas ya escritas, pero vendidas como un ensayo, un estudio sobre mi misma. Después de todo... pero me faltan fuerzas... por lo menos por ahora. No sé como... quiero decir... no entiendo, no estoy preparada todavía para generar tanta energía y proyectarme de esa manera. Tengo mucho miedo de llegar tarde, porque sé como funciona.
22 años. Es horrible. Estoy muy vieja. ¿Cuándo me quedé tan atrás? Hace 4 años tenía 18. Me dejaron muy sola.
miércoles, julio 11
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